Unidad 2

La expresión escrita.
Consideraciones preliminares.


“The use of language primarily and predominantly involves
making noises with our speech organs and interpreting other people’s
speech  noises  through  our  ears.  It  is  not  a  necessary  condition  of  a
language’s existence that it should have a written form or indeed any form other than talk.
(R. Quirk, 1962: 38)


“Escribir un texto conlleva siempre un proceso de composición”
(N. Chomsky)


1. Lee y comenta.
Si bien la lengua escrita ha gozado siempre de un mayor prestigio que la lengua hablada, la escritura, como destreza productiva no ha sido objeto de atención preferente en la enseñanza de lengua modernas hasta hace muy poco. No es difícil averiguar las causas. En primer lugar, porque es una destreza que, dentro de la limitación del horario de clase dedicado al aprendizaje de una L2, puede ocupar mucho tiempo si pensamos que su enseñanza conlleva la corrección individual del trabajo que desarrollan los alumnos. A esto habría que añadir el rechazo que  muchos  de  ellos  experimentan  ante  todo  lo  que  no  sean  actividades  orales, posiblemente en la creencia de que el aspecto escrito es irrelevante o secundario.
Es cierto también que, desde el punto de vista de la interacción, la producción oral ofrece más ventajas que la escrita ya que el feedback del profesor o de los otros alumnos es inmediato, contribuyendo así a potenciar el aprendizaje.
Por otra parte, la expresión escrita no es una forma espontánea de comunicación, por lo cual suele resultar más difícil que la expresión oral ya que requiere una mayor precisión  en  el  uso  de  la  lengua.  Escribir  correctamente supone  conocer  las convenciones del código escrito. Para ser eficaz, la escritura necesita de la precisión y matices que se derivan de un buen conocimiento de las opciones sintácticas y léxicas que ofrece la lengua; para que sea interesante, la estructura sintáctica debe ser variada de forma que garantice el efecto retórico.
A  pesar  de  lo  dicho,  cada  vez  se  le  concede  más  importancia  a  la  expresión escrita, no sólo por ser el medio que nos conecta con el mundo exterior en el que para comunicarse no se necesita la presencia de un interlocutor, sino también porque, como aventura M. Sharwood Smith (1976:18), “sólo escribiendo podremos  mejorar nuestro nivel  de  conocimientos  de  la  lengua  hablada”.  Lo  cual,  hasta  cierto  punto,  parece plausible, pues al no contar con recursos extra (la voz, rasgos suprasegmentales, gestos, oyentes, etc.) el grado de concentración en la forma adecuada de expresión es mayor.
No hay que olvidar, por otra parte, la máxima latina “Verba volant, scripta manent” .


(P. Domínguez “Destrezas receptivas y productivas en ELE” Monográficos Marco ELE. Madrid, 2008)


2. Piensa y comenta
Reflexiona
¿Qué tipo de textos escribías cuando estudiabas una lengua extranjera?
¿Cuáles te gustaban más? ¿Y menos?
¿Cuáles eran más útiles? ¿Por qué?
¿Qué dificultades encontrabas a la hora de elaborar un texto escrito para el aula?
¿Qué tipo de textos crees que deberías proponer en tus clases?

Comenta
a) Escribir ayuda a aprender: fija la gramática y enriquece el vocabulario.
b) Escribir es una destreza que posee técnicas y objetivos propios.
c) Lengua hablada y lengua escrita son diferentes; escribir no es simplemente copiar la lengua hablada.
d) Saber escribir en la propia lengua no supone que sepamos hacerlo en la lengua que aprendemos.
e) Plantear un tema para una actividad escrita implica también indicar el proceso para realizarla.
f) La corrección de las tareas escritas la puede hacer el profesor y/o los alumnos.
g) El alumno tiene que disponer de instrumentos que le indiquen qué y cómo tiene que corregir.

3. Características formales del texto escrito.
El número y variedad de textos escritos que pueden producirse es incalculable; desde un simple apunte en nuestra agenda personal hasta una biografía de un personaje conocido o una obra literaria de considerable extensión. Y ello no sólo por la estructura formal del texto en cuestión (una receta de cocina tiene una “apariencia” distinta de la de un anuncio de alquiler  de  un  piso)  sino  también  por  la  situación  o  “contexto  social”  a  que  hace referencia.  
Esos  rasgos  son,  por  una  parte,  lingüísticos  (léxicos,  morfológicos, sintácticos)  y,  por  la  otra,  retóricos,  es decir,  relacionados  con  la  forma  en  que  se construye el texto de acuerdo con la situación comunicativa o contexto de situación.
En este sentido, es importante la noción de registro, que varía según los usuarios (variedad geográfica y variedad social) y que define asimismo la variedad textual y estilística.  
 Así pues, el texto escrito debe ser:
•  correcto gramaticalmente.
•  adecuado desde el punto de vista de la variedad y del registro.
•  coherente; las distintas partes de que se compone deben guardar relación entre sí.
•  cohesivo;  la  relación  entre  las  distintas  partes  se  produce  mediante procedimientos  tales  como  la  anáfora,  la  elipsis,  la  sustitución,  los marcadores textuales, etc.


4. Microdestrezas en la práctica de la lengua escrita.
En la expresión escrita entran en juego una serie de microdestreza.  Veamos  a continuación  la  lista  que  propone  H.Douglas Brown (2001:343):   
1.  Reproducir grafemas y adoptar convenciones ortográficas apropiadas.
2.  Escribir con la rapidez que exige el objetivo que se persigue.
3.  Utilizar un vocabulario aceptable así como el orden de palabras adecuado.
4.  Emplear las reglas gramaticales de un modo aceptable.
5.  Expresar  una  idea  determinada  utilizando  distintas  construcciones gramaticales.
6.  Utilizar los mecanismos cohesivos propios del lenguaje escrito.
7.  Usar las formas retóricas y convenciones del lenguaje escrito.
8.  Realizar  de  manera  adecuada  las  funciones  comunicativas  de  los  textos escritos atendiendo a la forma y al fin que se persigue.
9.  Establecer vínculos y conexiones entre los distintos eventos asignando a tales relaciones  las  denominaciones  de  idea  principal,  idea  secundaria, información nueva, información dada, generalización y ejemplificación.
10. Distinguir entre significado literal e implícito del texto en cuestión.
11. Expresar desde el punto de vista cultural referencias específicas que aparecen en el contexto del documento escrito.
12. Desarrollar y usar una serie de estrategias de escritura tales como asegurarse de  que  el  lector  interpreta  el  texto  correctamente,  usar  recursos  de  pre-escritura,  escribir  con  fluidez  los  primeros  borradores,  utilizar  paráfrasis  y sinónimos, pedir ayuda a los compañeros y al profesor y utilizar el feedback para revisar y editar el texto.